LITERASUR: EL RELATO DE HOY

Origen: LITERASUR: EL

VIAJE POR MI TIERRA (Prosa poética)
Por Ana María Manceda (*)
 
 
Viajo…Voy…regreso cuando el río me llueve y mi reloj de arena se detiene para dejar caer sin tiempo, oro polvoriento del universo.
¿Hacia el norte olvidado de mi tierra? ¿Hacia el sur de la ignominia?
Viajo, vuelvo por este pedazo de planeta desgajado. Recorro suspiros verdes de siembra y ensueños de industria que fue.
Debajo de mi viaje, siento, con los pies desnudos de esperanzas, que me va sosteniendo la riqueza de este suelo.
Me electrizan los fósiles y la historia hurga mi cuerpo,
hasta el cerebro. Me abanican los bosques, me sombrean
las sierras y la pampa provocan mi vuelo.
Quieta…quieta arena del cosmos. Quieta, detente. Mira por un rato a los humanos allí en la selva, la pampa, las sierras, la cordillera,
las ciudades. Allí, allá ¡No! ¡tanta inequidad, olvido, brutalidad, silencios! ¡No!
Tengo la luna, el sol y las constelaciones de mi hemisferio.
Veo los desiertos que avanzan y nacer asombrosa una flor blanca,
olorosa de vida en un cactus solitario e enhiesto.
Tengo el perfume de los tilos, las alas de los pájaros,
 los cerezos en flor, los ñires, las lengas, los raulí helados
en la nieve apenas suspendida y los naranjos calientes de los cerros.
Amado pedazo de planeta desgajado, viajo con una nota, sonrisa imperceptible, viajo con los recuerdo, los pies ligeros,
las lágrimas perezosas. Quiero tocar las estrellas en la pleamar
y adormecerme sumisa en la bajamar.
Hay palabras, ricas, tramposas, ilusionadas que siembran mi boca en este largo, loco viaje. Una esperanza impulsa mi cuerpo y me siento guiada por la brújula besada por los vientos.
Viajo. Voy, regreso cuando el río me llueve y mi reloj de arena se detiene para dejar caer sin tiempo, oro polvoriento del universo.
(*) Escritora neuquina. Este texto es de su nuevo libro, en preparación.


RELATO DE HOY

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ANA MARÍA MANCEDA: PENSAMIENTOS PARA SOPORTAR LA LEVEDAD DEL SER: El amor en los tiempos de cólera. Gabriel García Márquez

Origen: ANA MARÍA MANCEDA: PENSAMIENTOS PARA SOPORTAR LA LEVEDAD DEL SER: El amor en los tiempos de cólera. Gabriel García Márquez

 

El amor en los tiempos de cólera. Gabriel García Márquez

” Terminaron por conocerse tanto, que antes de los treinta años de casados eran como un mismo ser dividido, y se sentían incómodos por la frecuencia con la que se adivinaban el pensamiento sin proponérselo, o por el accidente ridículo de que el uno se anticipara en público a lo que el otro iba a decir. Habían sorteado juntos las incomprensiones cotidianas, los odios instantáneos, las porquerías recíprocas y los fabulosos relámpagos de gloria de la complicidad conyugal. Fue la época en que se amaron mejor, sin prisa y sin excesos, y ambos fueron más conscientes y agradecidos de sus victorias inverosímiles contra la adversidad. La vida había de depararles todavía otras pruebas mortales, por supuesto, pero ya no importaba: estaban en la otra orilla. ”
El amor en los tiempos de cólera. Gabriel García Márquez

LA ESPERANZA Y LA REALIDAD.ANA MARÍA MANCEDA

LA ESPERANZA Y LA REALIDAD.ANA MARÍA MANCEDA

Ocurrió al quinto año de nuestra ceremonia, en un amanecer brillante, su pico asomó entre la arena. Me paralicé, solo atiné a mirar como las olas displicentes se desvanecían entre los cuarzos luminosos adheridos a la botella. Y no pude evitar de tener tu imagen y deseé con fuerza que te diluyas ya. Debía dejarte partir, juntos habíamos enterrado, no tan lejos de aquí, el juramento de encontrarnos en estas playas en el próximo año, lo que no juramos es tener el poder de cambiar los espacios dibujados por el viento, el tiempo y quizás el destino, y así regresé todos estos años, esperanzada, con mi amor doloroso, intacto, a caminar por estas orillas que nos habían unido para siempre. Arranqué con furia lo que quedaba enterrado de la botella y decidí: la arrojaría al mar, que desaparezca junto con su mensaje, que viaje donde quiera, libre como el viento que la trajo, ya no habrá esperanzas. En el momento siento el grito maravilloso de mi pequeña hija que me llama, me vuelvo y veo en ella tu mirada, la realidad, la botella cae de mis manos y corro hacia ella. Subimos tomadas de la mano por las dunas, en mi última mirada, solo veo el mar infinito y la extensa playa solitaria, hacia delante nos espera, no muy lejos, nuestro hogar.

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PLANETA AZUL; ECOLOGÍA. autoría ;Ana María Manceda, escritora de la Patagonia argentina: MARRUECOS, NUEVA CUNA DEL HOMO SAPIENS

Ori

Reconstrucción del cráneo de los primeros Homo sapiens a partir de fósiles de hace 315.000 años hallados en el yacimiento de Jebel Irhoud. Foto: MPI EVA Leipzig.

Se trata de los restos de tres adultos jóvenes, un adolescente y un niño de unos siete años. Han aparecido en el yacimiento de Jebel Irhoud, a unos cien kilómetros de Marrakech en el oeste de Marruecos. Tienen unos 315 mil años de antigüedad. Pero lo más extraordinario es que, con su cara moderna y su fina mandíbula, pertenecen inequívocamente al linaje del Homo sapiens . El descubrimiento, que se presenta esta semana en la revista Nature, arroja luz sobre el origen de nuestra especie, uno de los episodios más importantes y menos conocidos de la evolución humana.

Los autores del hallazgo fueron un equipo de investigación internacional dirigido por Jean-Jacques Hublin, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig, Alemania, y otro por Abdelouahed Ben-Ncer, del Instituto Nacional de Arqueología y Patrimonio (INSAP), en Rabat, Marruecos.

Los huesos fósiles de ‘Homo sapiens’  están acompañados de herramientas de piedra y huesos de animales.

Los hallazgos superan los 300 mil años y representan la evidencia fósil más antigua de la especie humana, según los autores. Estos Homo Sapiens vivieron 100 mil años antes que los anteriores fósiles más antiguos encontrados hasta la fecha. Los descubrimientos revelan una compleja historia evolutiva de la humanidad que probablemente involucró a todo el continente africano.

Tanto los datos genéticos de los seres humanos actuales como los restos fósiles apuntan a un origen africano del ‘Homo sapiens’. Anteriormente, los fósiles de esta especie más antiguos y con datación segura eran conocidos del sitio de Omo Kibish, en Etiopía, fechado en hace 195 mil años. En Herto, también en Etiopía, un fósil ‘Homo sapiens’ está fechado hace 160 mil años.

Jebel Irhoud, Marruecos,, nueva cuna de la humanidad. Foto: MPI EVA Leipzig.

Jebel Irhoud, Marruecos,, nueva cuna de la humanidad. Foto: MPI EVA Leipzig.

Hasta ahora, la mayoría de los investigadores creían que todos los seres humanos que vivían hoy descendían de una población que vivía en África Oriental hace unos 200 mil años. “Solíamos pensar que había una cuna de la humanidad hace unos dos mil siglos en el este de África, pero nuestros nuevos datos revelan que el ‘Homo sapiens’ se extendió por todo el continente africano hace unos 300 mil años. Mucho antes de la dispersión fuera de África del ‘Homo sapiens’, hubo dispersión dentro de África”, dice el paleoantropólogo Jean-Jacques Hublin.

El sitio marroquí de Jebel Irhoud ha sido bien conocido desde la década de 1960 por sus fósiles humanos y por sus artefactos de la Edad de Piedra. Sin embargo, la interpretación de los homínidos de Irhoud ha sido complicada por las persistentes incertidumbres que rodean su edad geológica. El nuevo proyecto de excavación, que comenzó en 2004, dio lugar al descubrimiento in situ de nuevos fósiles de ‘Homo sapiens’, aumentando su número de seis a 22.

Estos hallazgos confirman la importancia de Jebel Irhoud como el sitio más antiguo y más rico de homínidos de la Edad Media de la Edad de Piedra en África, una etapa temprana de nuestra especie. Los restos fósiles de Jebel Irhoud comprenden cráneos, dientes y huesos largos de al menos cinco individuos. Para proporcionar una cronología precisa de estos hallazgos, los investigadores utilizaron el método de datación por termoluminiscencia sobre pedernales calentados encontrados en los mismos depósitos. Estos pedernales eran de aproximadamente hace 300 mil años y, por lo tanto, empujan hacia atrás los orígenes de nuestra especie en 100 mil años.

“Los sitios bien datados de esta época son excepcionalmente raros en África, pero tuvimos la suerte de que muchos de los artefactos de pedernal de Jebel Irhoud habían sido calentados en el pasado”, dice el experto en geocronología Daniel Richter, del Instituto Max Planck en Leipzig (Alemania). “Esto nos permitió aplicar métodos de datación de termoluminiscencia sobre los artefactos de pedernal y establecer una cronología consistente para los nuevos fósiles de homínidos y las capas sobre ellos”, explica Richter.

Restos de una mandíbula hallados en Jebel Irhoud, Marruecos. Foto: MPI EVA Leipzig.

Restos de una mandíbula hallados en Jebel Irhoud, Marruecos. Foto: MPI EVA Leipzig.

En video, el Homo Sapiens hallado en Jebel Irhoud

(Con información de EP)

gen: PLANETA AZUL; ECOLOGÍA. autoría ;Ana María Manceda, escritora de la Patagonia argentina: MARRUECOS, NUEVA CUNA DEL HOMO SAPIENS

LA PINTURA ES POESÍA MUDA…..LDV

Origen: LA PINTURA ES POESÍA MUDA…..LDV

Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío, fue un poeta, periodista y diplomático nicaragüense, máximo representante del modernismo literario en lengua española. Wikipedia
Fecha de la muerte: 6 de febrero de 1916, León, Nicaragua
Cónyuge: Rosario Emelina Murillo (m. 1893–1916), Rafaela Contreras (m. 1890–1893)

Textale

Origen: Textale

RUTA  CORTADA: CUENTO    AUTOR: ANA MARIA MANCEDA
                                              
                                                                                                   
 
        El hombre ni me miraba, daba explicaciones  a la nada, indiferente ─ Hasta acá llegamos, no podemos seguir viaje hacia Buenos Aires, hay corte de ruta.
¿Qué hago? No quería regresar,  fueron seis horas de viaje, no retrocedería. La Terminal era un ir y venir de gente, autómatas en sus mundos, comían, tomaban café,  algunos atendían a sus hijos, mucha gente trabajadora despidiéndose de sus familiares. Yo, sentada en un banco, aferrada a mis bolsos, perpleja y con ganas de ir al baño, ni  loca lo haría. ¿Me arrepentiría alguna vez de haber transitado por la vida con tanto peso?  No, no, no era un peso cualquiera, en esas tres horas de espera que tendría para tomar un bus de una extraña empresa que me llevaría a Retiro, podría, si quisiera, abrir uno de los bolsos y tomar un libro, mi libreta de anotaciones, lapiceras de distinto colores, algún  perfume, chocolates, remedios, ropa, me faltaban  las plantas y el loro. El tiempo, rebelde ante mi ansiedad, seguía  su inexorable tic-tac, situación insólita, pensé que si pudiera observarme daría pena, pueblerina  cordillerana, asustada ante el giro insospechado de mi viaje. Había embarcado desde mi pueblo de montaña en viaje directo a La Plata, un corte de ruta organizado por chacareros del Valle impedía que la  Empresa siguiera su ruta, era riesgoso, habían ocurrido situaciones de violencia con otros micros que quisieron ignorar la situación. Sentí un llanto, a mi lado una joven de aspecto estudiantil se tomaba la cabeza, su mochila caída en el piso, le toqué el hombro, no sabía que decirle. Cuando Tania  pudo calmarse me explicó, también viajaba a La Plata, la empresa como a mí, le pagaba el viaje de regreso al pueblo o hasta Retiro con otra  Empresa que se arriesgara por esos caminos, pero el caso era que no tenía dinero para costearse el pasaje Retiro- La Plata y debía seguir viaje ya que empezaban las clases en la Facultad, había estado de vacaciones. Sentí que era un  ángel salvador, yo le pagaría ese viaje, entre las dos nos protegeríamos, yo le tenía terror  a Buenos Aires. Me miró agradecida y en su sonrisa vi todas las sonrisas de la vida. Con la charla la espera se hizo corta, al fin llegó el micro que nos llevaría a nuestro destino. Ignorábamos que camino tomaría, al rato se nos despejó la duda cuando nos encontramos paseando por las afueras de las chacras. Desde el camino de tierra se divisaba por algunas chispas de luz artificial los cultivos de manzanas y los valientes álamos protectores del viento. El traqueteo del micro y la dureza de los viejos asientos  castigaban enfurecidos nuestros cuerpos provocando un arrepentimiento de haber seguido el  trayecto, pero en mi interior brillaba la luz del encuentro con mis seres queridos, el deseo de verlos me daba fuerzas para aguantar mucho más, intuía que el viaje duraría treinta horas desde la partida del pueblo en vez de los veintitrés habituales. En el giro de un sendero nos encontramos con uno de los piquetes, sentimos la tensión. ¿Qué ocurriría? El recorrido se hizo lento, a los costados de los caminos se veían las llamas de unas improvisadas fogatas y las siluetas gigantes de cuerpos sentados en cuclillas, uno podía imaginar la ubicación de las caras por el brillo rojizo de los ojos, la oscuridad de la noche borraba todo otro indicio humano y geográfico. El pasaje entre los piqueteros se hizo eterno, los choferes prendieron las luces internas del micro. Éramos como un barco fantasma, sin rumbo, en un mar de miradas agobiadas por el reclamo. Mi miedo se transformó en compasión, esas personas estarían  cansadas y ateridas de frío. No nos pararon, luego de un largo rato de haber dejado atrás el piquete seguimos en silencio, como acompañando la protesta.
         Los chóferes prepararon mate y pusieron la radio, hacían comentarios jocosos, luego nos ofrecieron unos sándwichs y bebidas, el clima entre los viajeros se hizo distendido y familiar, comparé con la atención de las grandes Empresas  en la que la misma era eficiente, prusiana, aséptica. Por supuesto no teníamos televisión, Tania se fue  a tomar mate con los choferes, sentada en un escalón charlaba y se reía, daba placer escucharlos. Me acomodé en el asiento y usando de almohada a la campera, apoyé mi cabeza en la ventanilla para mirar el cielo, quizás descubriera algún objeto extraño entre los millones de estrellas que me iluminaban de placer por verlas. Cuando cruzamos el río plateado y violento sentí una opresión, dejábamos la Patagonia y no pude evitar sentir  la sensación de fragilidad y abandono que tenía este territorio. Se podía provocar su aislamiento de manera agresiva con el solo desborde de sus ríos, grandes nevadas, erupciones volcánicas o terremotos, o de manera sutil por equívocas  e indiferentes decisiones políticas desde escritorios porteños.
         El amanecer deslumbró mi esperanza, la llanura  extensa sin egoísmo nos regalaba un medio sol anunciando de manera dorada su reinado. La vista del horizonte, dividiendo  los verdes y el celeste, señalaba la maravilla de la existencia, me sentí feliz, pronto vería  a los míos.***